A este tipo de software también suele denominarse como
‘software privativo’, puesto que además de tener uno o más propietarios
determinados, lo que realmente hace que el software no sea libre es su carácter
privativo.
Además, se suele dar por sentado que un software de tipo
propietario es de un ente privado que busca rentabilidad directa en él. Esto no
tiene por qué ser así de forma obligatoria. Se puede dar el escenario en el que
una persona o empresa desarrolle un software del cual no se pueda acceder al
código fuente pero que su uso sea gratuito, aunque no libre.
Cuando hablamos de un uso gratuito nos referimos a que puede
no existir contraprestación monetaria directa, pero en su defecto podrán
existir compras dentro del mismo programa e incluso pagos en forma de datos, en
este caso los personales.
Características del software propietario
Si bien es cierto que el manifiesto y las reglas que rodean
al software libre son inclusivas y no discriminan por poder adquisitivo,
existen ciertas ventajas a destacar que caracterizan al software propietario:
·
Atención al cliente: Consiste en el soporte
especializado que provee la empresa propietaria del software a sus usuarios con
actualizaciones y mantenimiento del mismo.
·
Especialización y focalización: Cuando una
empresa crea y desarrolla un software concentra sus recursos en hacer que la
utilidad y el valor añadido de este sea un elemento diferenciador frente a
otras alternativas de software, sean de carácter privativo o de uso libre.
·
Control a favor del autor y el uso
malintencionado: Esto es quizás el factor más importante del software
propietario, ya que establece una autoría y por ende, un crédito a favor del
autor. Por otra parte, el control de un uso fraudulento o no ético del software
se asegura al cerrar el código.
Si bien el software libre se rige por el copyleft, un
software puede tener características propias del privativo y del libre. Un
ejemplo sería un programa que sólo permitiera el acceso a su código para su
estudio y fuera además de libre distribución, pero no fuera de libre
modificación.
Ejemplos de software propietario
Algunos de los ejemplos más conocidos de software propietario que se dan en el mundo de la informática son:
·
Sistemas operativos: Windows, Chrome OS y macOS.
·
Programas de ciberseguridad: Norton, Kasperski o
Panda.
·
Programas informáticos empresariales: SAP, SAGE
o Matlab.
·
Aplicaciones comerciales: Google Drive, Skype o
Microsoft Edge.
·
Videojuegos y software de entretenimiento: Paladins,
Spotify o Netflix.
Cada software citado posee derechos de autor de una empresa que ha estado detrás de su creación y desarrollo.